Sofía y el Gran Corazón de los Animalitos

2-2 años · 5 min

Sofía y el Gran Corazón de los Animalitos
¡Hola, Sofía! ¿Sabes? En un lugar muy, muy especial, donde las flores son de colores que brillan y las nubes parecen de algodón de azúcar, vivía una niña con el corazón más grande del mundo. Esa niña eras tú, Sofía. Te encantaba jugar con tus peluches de animales: el oso blandito, el conejito saltarín, y un perrito que movía la cola sin parar. Pero, ¿y si te contara que un día, tu amor por los animales te llevaría a una aventura mágica de verdad? Una aventura donde aprenderías el secreto para que todos los animalitos estén contentos.

Una mañana soleada, mientras jugabas en el jardín, cerraste los ojitos y... ¡zas! No estabas en tu jardín, sino en un bosque lleno de árboles altísimos y sonidos misteriosos. '¡Guau!', pensaste. De repente, escuchaste un ruidito muy suave. 'Pío, pío... ¡snif, snif!'. Miraste bien y, ¡oh, sorpresa! Era un pajarito pequeñito, de plumas azules como el cielo, que estaba en el suelo. Su nido, hecho de ramitas y hojitas, se había caído de un árbol. El pajarito movía sus alitas chiquititas y parecía muy, muy triste. '¡Oh, pobrecito!', pensó Sofía. Su corazoncito se encogió. El pajarito piaba bajito, con los ojitos llenos de lágrimas de pajarito. Sofía se acercó despacito, con mucho cuidado. 'No llores, pajarito', le susurró. Con sus manitas suaves, Sofía recogió algunas ramitas y hojitas que había cerca y, con la ayuda de una mariposa que volaba por allí, intentó hacer un nidito un poquito más seguro en una rama bajita. No era el suyo, pero era un lugar calentito. El pajarito dejó de llorar y la miró. '¡Pío, pío!', dijo, y esta vez sonó como un '¡Gracias!'.

Sofía siguió caminando y, ¡sorpresa! Escuchó otro sonido. '¡Guau, guau... wiii!', pero no era un guau de alegría. Era un guau de... ¡miedo! Detrás de un arbusto, había un cachorrito. Era blanco y peludito, con unas orejas grandes, pero estaba temblando. '¡Guau, guau! ¿Dónde está mi mamá?', parecía decir. Sofía se arrodilló, muy despacio. 'Hola, perrito', le dijo con una voz muy suave, casi como un susurro. Extendió su mano, muy despacito, para que el perrito no se asustara. El cachorrito, que al principio se escondía, poco a poco se acercó a Sofía. Ella le acarició la cabeza, y el perrito apoyó su nariz fría en su mano. Sofía entendió que el perrito estaba solo y tenía miedo. 'No te preocupes, perrito', le dijo, y le hizo cosquillas detrás de las orejas. El perrito movió su colita, ¡guau, guau!, y se sintió un poquito mejor.

De repente, Sofía vio algo más. En un árbol, una ardilla pequeña, de cola esponjosa, intentaba coger una avellana que estaba muy, muy alta. La ardilla saltaba y saltaba, ¡pero no llegaba! '¡Snif, snif!', parecía decir la ardilla. Sofía vio su carita de frustración. 'Pobrecita', pensó. Se acercó y, con cuidado, intentó mover la rama un poquito. ¡No era fácil! Pero Sofía estiró su brazo lo más que pudo, y con un empujón suave, ¡la avellana cayó! La ardilla, ¡chirri, chirri!, la cogió y se la comió con mucha alegría. Sofía sonrió. Había ayudado a sus amigos, los animalitos, ¡y eso la hacía sentir muy bien!

El pajarito ya no estaba triste, el perrito ya no tenía tanto miedo, y la ardilla había conseguido su avellana. Todos la miraban con ojitos brillantes, como diciendo '¡Gracias, Sofía!'. Sofía sintió una cosquillita muy agradable en su barriga. Era la alegría de haber ayudado. De haber entendido cómo se sentían y haber querido que estuvieran mejor. Cuando ayudamos a los demás, cuando entendemos sus sentimientos y queremos que estén contentos, ¡nuestro corazón se hace gigante! Sofía les dio un último adiós con la mano a los animalitos, y cerró los ojitos. ¡Puf! Estaba de nuevo en su jardín, con sus peluches. Pero ahora, Sofía sabía un secreto muy importante: el secreto de la empatía. Sabía que con un poquito de cariño y mucha atención, podía hacer que el mundo, y todos los animalitos que viven en él, ¡fueran un lugar mucho más feliz! Y eso, Sofía, te hace una niña maravillosa. Porque tu corazón, ¡es tan grande como el cielo!

¿Te ha gustado este cuento?

Crea un cuento personalizado con el nombre, la edad y los intereses de tu hij@ en menos de un minuto.

Crear cuento personalizado